Jueves, 13 de agosto de 2009
Un nuevo tipo de teléfono se ha extendido en estos últimos años. Es el teléfono móvil. El móvil te permite realizar o recibir una llamada en el lugar donde te encuentres, porque no necesita ningún cable. El móvil, además, es pequeño y lo puedes llevar en el bolsillo o la cartera.

El teléfono móvil, si se sabe usar correctamente, nos ofrece ventajas como:
  - si tienes un problema con el coche en la carretera, puedes llamar a una grúa o a un mecánico
  - estás localizable durante las horas que no estás en casa
  - puedes localizar a una persona llamando a su teléfono móvil en caso de necesidad
  - ....

¿Nosotros necesitamos móvil? [...] No, con 8, 9 o 10 años no necesitamos un móvil. Si nuestros padres necesitan localizarnos pueden llamar al colegio. Si queremos hablar con un amigo, podemos llamarlo desde el teléfono fijo de casa.

El móvil se ha convertido en un instrumento imprescindible para muchos, que no sabrían vivir sin él. El problema es que se han acostumbrado a él y es un hábito su uso. Veremos a nuestro alrededor a chicos un poco más mayores que nosotros, los cuales ya tienen móvil. Para algunos será un juguete un poco caro en el que se habrán gastado todos sus ahorros.

Veamos algunos peligros del uso excesivo del móvil.

Como las llamadas suponen un gasto de dinero, muchos se comunican enviando mensajes breves llamados SMS. Estos mensajes obligan a abreviar la información que se quiere escribir y ha aparecido una nueva "caligrafía" que evita las vocales, que no acentúa, olvida las haches y utiliza números en lugar de letras. Por ejemplo: "ola Ktal?" o "kmo va?" o "xq no yegas?". Esto pone en peligro la buena ortografía que debemos aprender.

El móvil lleva una agenda en la que se almacenan los números de teléfono de las personas que conoces y a las que sueles llamar. Utilizando esta agenda no aprendemos los números de teléfono y no potenciamos la memoria.

En algunos casos, el móvil no se emplea para tener una comunicación positiva con las personas sino que sólo es una forma de matar el tiempo y el aburrimiento.

Al llamar a otra persona, debemos preguntar si podemos ser atendidos, porque no conocemos la situación de esa persona, no sabemos lo que está haciendo en ese momento.

Otro peligro del móvil es creer que el móvil es un "ángel de la guarda" que nos protegerá de todo peligro.

El móvil se pensó para realizar y recibir llamadas telefónicas, pero hoy en día el móvil ofrece otras posibilidades como: escuchar música, hacer y recibir fotografías, navegar por internet,... Si ya tenemos una cámara de fotos no es necesario comprar un nuevo móvil que permita fotografiar. El peligro es caer en el engaño de la publicidad que continuamente nos ofrece cambiar de móvil, tener un móvil con más melodías, con otro diseño, más moderno,...

Hay que saber elegir la melodía de nuestro móvil. No es del agrado de los hombres, y menos de Dios, el llevar melodías que utilizan palabrotas. "No deis motivo de escándalo ni a judíos ni a griegos ni a la iglesia de Dios" (1 Cor 10,32)

Otro peligro es hablar por teléfono aquellas conversaciones que deberían hablarse en persona. Porque la comunicación no sólo es verbal sino con el rostro, la mirada, los gestos,...

Probablemente a nuestra edad no tenemos móvil, pero esta enseñanza nos puede servir para aprender a usar bien el móvil en un futuro. "Por tanto, ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, (como hablar por teléfono) hacedlo todo para gloria de Dios" (1 Cor 10,31) Recordar que tenemos que formar nuestra conciencia con buenos criterios, "aprovechad bien el tiempo presente" (Ef 5,16) y "no os acomodéis al mundo presente" (Rm 12,2).

Pidamos al Espíritu Santo que guarde en nuestra mente y corazón todo lo que hemos aprendido.


Tags: telefono, uso

Publicado por luismquiros @ 17:02
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios