S?bado, 15 de agosto de 2009
INTRODUCCIÓN:
De acuerdo con el contexto bíblico, no es fácil hablar del noviazgo, ya que la Biblia sólo hace referencia a esta expresión en forma explícita, en alusión a la hermosa relación existente entre Cristo y la Iglesia. La palabra noviazgo, según el diccionario, tiene las siguientes acepciones: 1). Condición o estado de novio o novia. 2). Relaciones de amistad y de trato que se mantienen durante cierto tiempo, previo al matrimonio. Novios, pareja de personas (hombre y mujer) que mantienen relaciones amorosas con miras al matrimonio. Para hablar de noviazgo, es preciso considerar algunos principios básicos, con la finalidad de establecer normas que puedan regir las relaciones amorosas con la persona de nuestros sueños. ¿Cuáles son los conceptos que el joven tiene acerca del amor? ¿Qué significa el amor para él o ella?. Cuando un joven o una señorita no tiene en claro el significado de la palabra amor, lógicamente no está en capacidad de emprender una relación de NOVIAZGO, ya que el amor es la plataforma en la que se fundamenta esta preciosa relación. Por tal razón, es necesario reconocer que éste debería ser el principio de mayor importancia para todas aquellas parejas que se inician en el noviazgo, en virtud que una relación de tal naturaleza, es como una carrera que se emprende en la vida, la cual debe terminar con los sonoros acordes de la marcha nupcial en el altar del matrimonio.

I. ¿CUÁLES SON LOS PRINCIPIOS PARAHACER UNA ELECCION?
Muchas personas se han preguntado : ¿Cuál es la edad más adecuada para que los jóvenes inicien sus relaciones amorosas? En verdad no hay una respuesta satisfactoria para esta pregunta, pero si pensamos en forma objetiva, podríamos considerar que el noviazgo es una capacidad del carácter humano y su madurez ; de lo cual se deduce que la edad apropiada es: cuando se está en armonía con la cultura y las soluciones maduras de ambos. Cuando un joven y una señorita se aman, deben comprender que, amar es la realización suprema de la vida, y que el amor genuino es una expresión de respeto, de responsabilidad y de conocimiento.
Siendo que el amor requiere conocimiento, enfocaremos algunos principios de singular importancia, para seleccionar al compañero (a) de nuestra vida. Veamos:

A. Escójase una persona que no sea egoísta.
La persona egoísta se interesa sólo en sí misma, desea todo para sí, no siente placer en dar, sino únicamente en recibir.Considera al ser amado sólo desde el punto de vista de lo que puede obtener de él; carece de interés en las necesidades ajenas y de respeto por la dignidad humana. El egoísta es incapaz de amar a los demás, porque tampoco puede amarse a sí mismo. Es posible que los jóvenes se pregunten ¿Cómo puedo saber si la persona que amo es egoísta? Consideremos los siguientes principios:

1. Una buena respuesta la encontramos en la Biblia cuando nos enseña que “debemos de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos” Mateo 22: 39; Levítico 19: 18. Es decir que un joven es grande y virtuoso en la medida que amándose a sí mismo, ama igualmente a los demás, erradicando de su vida toda actitud egoísta.

2. En tus relaciones amorosas, cuando caminas con ella o él, cuando te citas con el ser amado para dialogar en forma romántica, posiblemente puedas descubrir algunas cosas que le clasifiquen como un ser egoísta. Debes tener la capacidad de descubrir la virtud que ella o él tiene para amarte y amarse a sí mismo.

3. Cuando buscamos la felicidad de la persona amada y sentimos respeto por la imagen de Dios en nosotros, y nos damos amor en forma desinteresada, es muy seguro que no haya egoísmo en nuestro ser.

B. Escójase su carácter:
El Diccionario de la lengua española dice que : la palabra carácter significa el genio natural de una persona. También dice que el carácter tiene que ver con la condición de las personas en sus relaciones naturales. Nos habla también de un carácter que se hereda y otro que se adquiere. Veamos algunos ejemplos:

1. Si la señorita (o el joven) tiene un carácter noble, es muy posible que éste lo haya formado observando el ejemplo de carácter que ha visto en sus padres.

2. Si la señorita (o el joven) ha adquirido un carácter especial, es muy probable que lo haya obtenido: a través de actitudes profundamente cristianas, en la lectura de libros instructivos de alto contenido espiritual, o a través de las buenas costumbres que ha observado en sus amistades (compañeros de estudio o de trabajo). 

C. Escójase su salud:
Como toda relación de noviazgo apunta hacia el matrimonio, cabe preguntar : ¿Se uniría usted en afectos sentimentales y conyugales a una persona enferma? Considero que no. En tal circunstancia, es recomendable efectuar los exámenes médicos correspondientes, para evitar la formación de hogares que puedan constituir una tragedia en medio de nuestra sociedad.Si tomamos una decisión de esta naturaleza, desconociendo las condiciones de salud de nuestro ser amado, lógicamente sufriríamos frustraciones de tipo emocional, moral y económicas, por toda una vida.

D. Escójase una persona de la misma fe cristiana:
El joven moderno tiende a olvidarse de Dios y menosprecia los valores espirituales. Es muy posible que surja una interrogante como la siguiente : ¿Y qué relación tiene esto con el noviazgo? Nosotros le responderíamos con seguridad que tiene que ver mucho. ¿Uniría sus sentimientos y afectos con los de un joven que está lejos de Dios? Dicho de otra manera ¿Uniría usted sus sentimientos amorosos con los de un joven que no tiene principios cristianos, (2a. Corintios 6: 14), que no ha sabido analizar el valor de la vida espiritual, y no ha sido capaz de discernir en ella su verdadero significado? Me imagino que no, dado que en el noviazgo y en las relaciones conyugales, existen “cosas” que únicamente se pueden resolver cuando en nuestros corazones tenemos profundos y sinceros valores espirituales.

E. Escójase en oración:
Lamentablemente muchos de nuestros jóvenes han llegado a creer que Dios no tiene nada que ver en el asunto del noviazgo. Puedo asegurarle que nos evitaríamos muchos problemas si todas nuestras decisiones de amor las hiciéramos teniendo en cuenta el consentimiento de Dios. La respuesta de Dios dependerá, lógicamente, de la consulta que nosotros le hagamos a través de la oración, y de la decisión que tomemos de hacer su voluntad. Por tal razón, nuestro consejo es que: pidamos a Dios en oración para que sea Él quien dirija esta importante página de nuestra vida; pongamos todos nuestros deseos en sus manos, y confiemos en lo que Dios pueda hacer en nuestro favor. Reconozcamos que la oración es la llave que el Señor ha puesto en nuestras manos, para que por medio de ella podamos entrar en su presencia y le roguemos reverentemente que sea hecha su voluntad.

II. ¿CÓMO PUEDE UNA PAREJA DE NOVIOS RESOLVER SUS CONFLICTOS?
Los conflictos entre los novios son muy frecuentes, por la sencilla razón de que son dos personas completamente diferentes las que se fusionan e inician sus relaciones amorosas. En nuestras relaciones humanas siempre tendremos conflictos y desajustes. Lo importante será poder determinar cuáles son los principios que debemos poner en práctica para que las relaciones establecidas, por su misma naturaleza, no sean poco durables. Cuando se afrontan conflictos, siempre debemos tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

A. Necesitamos determinar cuál es el origen de nuestros conflictos. Muchas veces tenemos diferencias con nuestros seres queridos por no poder adaptarnos a ciertas situaciones emocionales que suelen presentarse en nuestra vida. Hay ocasiones en que las cosas de menor importancia que se han suscitado en nosotros durante el día, nos ponen de mal humor, y por consiguiente, nos hacen entrar en el mundo de los conflictos. En tal caso, conviene corregir todas estas anomalías, para que de esta forma podamos practicar el arte de amar, y ser beneficiados interiormente en nuestras entrevistas y no quedar en un grado crítico de soledad.

B. Algunos jóvenes tienen por costumbre resolver sus diferencias peleando, y otros, hasta han llegado a declarar que dos personas que se aman forzosamente tienen que pelear ; pero esto es una terrible equivocación. Si esta es la forma que usted ha venido utilizando para corregir sus diferencias, le invito para que de hoy en adelante, busque métodos mejores, por ejemplo: el diálogo, el reconocimiento de sus errores, el perdón y otros.

C. ¿Se ha preguntado usted, cuál es el sentir de sus padres acerca de la persona con la que se está entrevistando ? ¿Tienen derecho nuestros padres de aconsejarnos en nuestras decisiones sentimentales ? Si ellos han contribuido al desarrollo de nuestra vida, y han tratado de darnos una formación moral y espiritual aceptable, y si han sido nuestros consejeros en muchas de nuestras experiencias diarias, ¿por qué no pueden ser nuestros consejeros en el noviazgo ? Si es posible que nuestros padres participen en esta parte de nuestra vida, debemos oírlos con atención y respeto, no haciendo caso omiso de la orientación que ellos pretendan ofrecernos.

III. LAS CARICIAS EN EL NOVIAZGO :
¿Deben besarse dos jóvenes que se aman? ¿Deben estrecharse sus manos? ¿Es lícito que se permitan caricias dentro del noviazgo? Consideremos a continuación algunos consejos de importancia:

A. Una señorita no debe permitir caricias cuando éstas la puedan dañar moralmente. No se descarta la posibilidad que un joven que ama a una señorita trate de brindarle caricias que puedan despertar en ella pasiones sexuales, que más tarde le resulten fatales. Cuando las caricias que un joven brinda a una señorita conllevan el propósito de dañarla moralmente, ella está en el deber ineludible de rechazarlas, aun a sabiendas de que por este motivo, ella pueda perder al ser amado.

B. También, una señorita que está seriamente interesada en mantener la dignidad del noviazgo, no debe aceptar caricias, cuando éstas la pueden perjudicar físicamente, dicho en otras palabras, cuando las caricias provocan en ella el acto sexual ; ya que la actividad sexual está reservada únicamente para una pareja legalmente unida por los sagrados vínculos matrimoniales. Dentro de una pareja de novios siempre debe de existir respeto por la vida y la dignidad humana. Deben asimismo, estar compenetrados que en el noviazgo existen ciertas limitaciones y ciertos deberes para con la persona amada. Cuando amamos respetamos, y cuando respetamos somos incapaces de herir o dañar física o moralmente a nuestra pareja.

C. Las caricias dentro del noviazgo tampoco deben ser permitidas cuando éstas conllevan el propósito de perjudicar espiritualmente. Cuantas vidas han sido destrozadas física, moral y espiritualmente por haber permitido caricias que no eran otra cosa, sino la desviación de los verdaderos sentimientos espirituales.

D. Queremos dejar bien claro, que en ningún momento hemos manifestado que las caricias dentro del noviazgo sean buenas o malas. Es decisión de cada miembro de la pareja aceptar o rechazar lo que puede considerarse como perjudicial para el desarrollo de sus propias vidas, o en su defecto, lo que puedan considerar que no conviene a la propia dignidad humana. Lo que sí hemos declarado con toda franqueza es que de ninguna manera las parejas de novios deben permitir aquellas prácticas amorosas que son contrarias a nuestra vida cristiana. Alguien escribió en una oportunidad : “que un amor sin caricias es como un jardín sin flores”. Déjeme decirle que eso no es cierto, porque las flores son bonitas cuando se cultivan delicadamente dentro de un hogar bien conformado y con el respaldo divino.

CONCLUSION:
Expresamos al principio que el noviazgo debe terminar con “los sonoros acordes de la marcha nupcial en el altar del matrimonio”. Por tanto, pidamos a Dios que él nos ilumine, para que podamos emprender este tipo de compromisos en nuestra vida, con toda seriedad, con la finalidad de ser dirigidos adecuadamente en la formación de verdaderos hogares cristianos.

Que nuestro Sabio Dios nos siga bendiciendo.


 


Tags: articulos

Publicado por luismquiros @ 23:30
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios