Mi?rcoles, 30 de diciembre de 2009
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
(Romanos 12:1-2)

Amigos míos, nosotros en el momento de decidir seguir a Cristo y más aun de decidir hacer su obra es necesario que seamos santos, para comprender que es ser santo habríamos de ver su origen etimológico, en hebreo santo es “Qadosh” que significa apartado. Ser santo es buscar agradar a Dios apartándote de las costumbres del mundo y destacarte por tu consagración y pureza.

Nosotros somos un sacrificio vivo a Dios, y ese sacrificio se mide según nuestra santidad, entre mas santos somos más estamos siendo agradables a Dios, para agradar a Dios es necesario no conformarnos a este siglo. En estos tiempos hay mucha promiscuidad, violencia, hipocresía, corrupción, etc. De todo eso debemos escapar. Al mismo tiempo debemos transformarnos, cada cosa que tengamos que esté mancillando nuestra santidad debe cambiar, ser renovada por nuestro entendimiento, es decir comprender que es algo que no agrada a Dios, de este modo podemos seguir la buena voluntad de Dios en nuestras vidas, que es agradable y perfecta.

A veces para agradar es necesario renunciar a varias cosas que a nuestros ojos están bien, pero a los ojos de Dios no, recordemos que la voluntad de Dios es buena así que si Dios considera que algo no es bueno para nosotros entonces por algo es. A veces es doloroso renunciar a lo que queremos o a cosas que acostumbramos hacer o es difícil dejar ciertos pecados (porque se nos muestra placentero), pero hay que comprender que la voluntad de Dios es agradable y es perfecta, es decir que a la larga nos hará sentir muy bien y comprenderemos que fue para bien.

En términos más simples, definir santidad es fácil: “Santidad es estar a favor de lo que Dios está a favor y estar en contra de lo que Dios está en contra”. Esa frase resumiría la santidad. Analicemos nuestras vidas, ¿las cosas que hago están a favor o en contra de lo que Dios considera bueno?, si hay algo que está en contra es necesario que pidamos al Espíritu Santo que renueve nuestra mente para que no nos conformemos a este siglo, para que no seamos como los demás sino que marquemos la diferencia, recordemos que lo que nos ofrece Dios es infinitas veces mejor que lo que ofrece el mundo.

Algunas cosas que desagradan a Dios serian: El odio, la fornicación, la violencia, la mentira, el orgullo, la altivez, adelantarse a los tiempos, hablar maledicencias o cosas en doble sentido, no predicar a Dios, dar mal ejemplo, ser deshonestos, etc.

Algunas cosas que agradan a Dios: Entregar amor, predicar, cuidar nuestro testimonio, perseguir la justicia y verdad, respetar los tiempos de Dios, ser pacientes, leer la Palabra, ir a la iglesia, ser misericordiosos, etc.

Tags: articulos, perdon, jovenes

Publicado por luismquiros @ 23:26
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