ROMANOS
CAPÍTULO 11
Dios no ha desechado a Su pueblo, los Israelitas
Romanos 11:1
El último versículo de Romanos capítulo 10 señala claramente que Israel ha rechazado a Dios y ha rechazado el evangelio de Dios. Los israelitas han rechazado a Dios (Romanos 10:21). De modo que la pregunta lógica es ésta: ¿LOS HA RECHAZADO DIOS A ELLOS? “¿Ha desechado Dios a Su pueblo?” La respuesta es un firme ¡NO: Dios no lo permita! ¡Perezca ese pensamiento! ¡Que tal pensamiento nunca venga a nuestra mente!
El principal argumento de Pablo en este capítulo consiste de dos partes: 1) EL RECHAZO DE ISRAEL NO ES TOTAL, SINO PARCIAL. La gran mayoría de los judíos ha rechazado el evangelio de Dios tal como se encuentra en la Persona de Jesucristo, pero no todos lo han rechazado. Hay un remanente de judíos que confiaron en Cristo y Pablo era parte de este remanente (v.1). El versículo clave es Romanos 11:5. 2) EL RECHAZO DE ISRAEL NO ES PERMANENTE, SINO TEMPORAL. La nación no rechazará siempre a Dios. En el futuro vendrá un gran día en que toda la nación será salva (versículos 26-27). Ambas ideas clave se encuentran en Romanos 11:25: “que ha acontecido a Israel endurecimiento EN PARTE (PARCIAL), HASTA (TEMPORAL) que haya entrado la plenitud de los gentiles”. La ceguera no es una ceguera total y no es una ceguera permanente. Hay algunos judíos hoy que ven muy bien. (Ellos conocen a Cristo como a su Salvador, y aunque antes eran ciegos, ahora pueden ver).
Viene un día futuro cuando la nación de Israel verá y reconocerá a Cristo como a su Mesías y Señor (Zacarías 12:10).
En este capítulo Pablo mira tanto el presente como el futuro. Cuando él mira el presente, él ve a un remanente de judíos que son salvos (un número pequeño comparado con el número total). Cuando mira el futuro, él ve a todo Israel siendo salvo. Nótense las palabras que enfatizan el tiempo:
1) PRESENTE, mostrando que los judíos tienen un lugar en el programa presente de Dios:”Así también aun EN ESTE TIEMPO ha quedado un remanente escogido por gracia” (Rom.11
. 2) FUTURO, mostrando que los judíos tienen un lugar en el programa futuro de Dios: “Todo Israel SERÁ (tiempo futuro) salvo” (Rom. 11:26), y esto sucederá después de la plenitud de los gentiles (11:25). Es cierto que han caído, pero su caída será seguida por su restauración (11:12). Su “exclusión” será seguida por su admisión (11:15). Su desgajamiento del árbol de la salvación de Dios, será seguido por su re- injerto (11:17, 19, 21, 24). Dios se ha comprometido a Sí Mismo con la nación de Israel por medio de promesas y pactos y, por esta causa, la nación de Israel tiene garantizado un maravillosos futuro, y Dios nunca cambiará de opinión un cuanto a ésto (11:28-29). Israel puede contar con eso.
“Desechar” = significa literalmente apartar o rechazar (ver Hechos 7:27), de modo que toma el significado de “expulsar, repudiar (desprenderse, suspender todo trato)”. ¿Ha rechazado Dios a Su pueblo? ¿Se ha desprendido Dios de Su pueblo? ¿Ha suspendido Dios todo trato con ellos ahora y en el futuro? ¡DIOS NO LO PERMITA! En verdad, hasta en Romanos 10:21 vimos a Dios con Sus manos extendidas hacia Su pueblo. ¡Dios se preocupa!
Pablo se ofrece a sí mismo como el ejemplo número uno de que Dios no ha desechado a Su pueblo: “Porque también yo soy israelita (y Dios no me ha repudiado)”.
Pablo era un judío salvo que había venido a Cristo y que nunca sería echado fuera (Juan 6:37). Nótese que el final del versículo define específicamente a un israelita. Un israelita es alguien que desciende física y literalmente de Abraham, Isaac y Jacob y que ha salido de una de las doce tribus (en el caso de Pablo, de la tribu de Benjamín, comparar Filipenses 3
. Esto es importante, porque hoy en día hay aquellos que enseñan falsamente que cualquiera que es salvo y pertenece a la iglesia de Dios es un verdadero israelita (aún los gentiles salvos). Esto no es cierto. Dios no ha cambiado Su definición de lo que es un verdadero israelita. Un israelita, al creer en Cristo, puede llegar a ser miembro de la Iglesia, pero llegar a ser miembro de la Iglesia no hace que una persona sea un israelita. Una persona nace como israelita; una persona llega a pertenecer a la...Seguir el estudio Aqui...